El palacete que imaginó Kronfuss

Ubicada en el corazón de Nueva Córdoba, la actual sede judicial es una de las pocas construcciones «de estilo» de la ciudad.

A la izquierda, el croquis del palacete tal como apareció publicado el 31 de marzo de 1929 en La Voz. A su lado, el edificio en la actualidad.

La década del `20 produjo en la ciudad un boom de construcciones de estilo, diseñadas por nombres que harían historia en la arquitectura nacional y mundial. Uno de ellos fue Juan Kronfuss, húngaro de origen, formado en Alemania y radicado en Argentina desde 1910 y en  Córdoba desde 1915, donde ejerció la docencia y varios cargos públicos en la municipalidad, además de su destacada obra como proyectista, en la que combinó el estilo colonial con el del renacimiento español y francés de la época de Enrique II.

Un paseo por las grandes avenidas y calles principales de Nueva Córdoba nos permite imaginar un tiempo en que las clases dominantes de la sociedad cordobesa y de los comerciantes e industriales en ascenso buscaban identificarse con las tendencias de las grandes urbes europeas.

Poco queda de aquellas edificaciones que el “progreso” se ha encargado de ir borrando. Una de las que aún sobrevive es la antigua vivienda de Francisco Pastrone, un importante empresario italiano, en la avenida Hipólito Yrigoyen 670 -ex Avenida Argentina- en la intersección con calle Crisol, frente al Parque Sarmiento.

El arquitecto Juan Kronfuss elaboró el proyecto junto al ingeniero Víctor Metzadour. La construcción refleja una síntesis entre el estilo barroco español y renacimiento, mezclando formas que aluden al colonial americano del Alto Perú. Las loggias del primer piso (arcos sin entrada al edificio) y las dos torres miradores que se ven desde el parque son los atributos relevantes del exterior. El palacete contaba con ascensores y un interior con detalles de mármoles, mosaicos y tallados de madera cuyos materiales fueron provistos por firmas de la industria local, la mayoría de origen italiano (Vallania, D´Amico, entre ellas).

La propiedad fue vendida en 1959 al Poder Judicial de la Nación, alquilada luego al Ministerio de Economía y desde 1996 ocupada nuevamente por la Justicia federal para la instalación del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Córdoba Nº 2.

En 2008, la casona fue declarada de interés municipal debido a su valor arquitectónico e histórico y en 2012, se realizaron tareas de restauración en la fachada y se modernizaron las instalaciones eléctricas en su interior.

Otras obras conocidas

  • Museo Caraffa. El proyecto original fue encargado en 1912 al arquitecto húngaro Kronfuss y  presentó un diseño resuelto en estilo neocolonial que no alcanzó a ser concretado. Tres años más tarde, hizo una nueva propuesta con un enfoque neoclásico.  Fue inaugurado en 1916.

  • Hospital Misericordia. Tiene un estilo constructivo con una clara influencia alemana y austríaca, con espacios bien ventilados y tejas coloniales. En aquella época (1915) el gobernador de Córdoba, Ramón Cárcano, nombró a Kronfuss  director General de Arquitectura de la Provincia.

  • Ampliación de la Legislatura. Modificó los planos de la Legislatura y luego de su ampliación, el 18 de junio de 1918 se realizó la primera sesión en el recinto remodelado. Además, se encargó del diseño y especificaciones del mobiliario de la sala de sesiones.

  • Barrio Kronfuss. Le encargaron la construcción de un barrio obrero de 99 casas en San Vicente. El húngaro contempló las comodidades que sólo tenían los ricos e impregnó a las viviendas su personal estilo neocolonial.  La obra finalizó en 1926 y fue el primer plan habitacional que tuvo nuestra ciudad.

Fuente: La Voz del Interior


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